Invierte en tu producto más valioso: tu empresa

¿Recuerdas todos los beneficios de crecer tu empresa apalancándote financieramente? Ve a recordarlos... aquí te espero.

 

Es común que en Latinoamérica convivamos con emprendedores y empresarios que ven a su empresa como parte de su familia, su creación más preciada; prácticamente su todo.

 

¿Qué problema puede generar este apego?

El dueño se ve como parte integral del emprendimiento, y como tal, algo que no puede separarse.

 

Es común que, cuando pregunto a un empresario ¿Cuál es el producto más caro que hoy me podrías vender? me enumere una serie de productos o servicios que oferta actualmente su empresa. Es muy poco común que me diga: mi empresa.

¿Por qué en las economías desarrolladas es tan frecuente la compra-venta de empresas?

 

Porque las empresas son diseñadas para ser vendidas desde un inicio.

 

Bajo este paradigma, las organizaciones son lugares donde el dueño es una pieza que sabe que debe ser separada; para que dicha separación valga la pena, el dueño invierte sistemáticamente en que la operación trabaje consistentemente sin él o ella y enfoca su liquidez en darle más valor a su empresa para que, consecuentemente, pueda venderla a un precio más alto.

 

¿Qué debes hacer? Invertir en todo aquello que le de más valor a la empresa y rentar todo lo que no sume a dicho número. 

 

Te reto a hacer lo siguiente:

  1. Piensa en todo aquello que le daría valor a tu empresa (tu marca, tu posicionamiento y tu cartera de clientes recurrentes).
  2. Cambia tu modelo mental para que tu liquidez sea utilizada en aquellas cosas que suman valor en estos mismos contextos.
  3. Véndele a una financiera tus activos para que te los rente de regreso (Sell & Lease Back).
  4. Edúcate a rentar todo aquello que no le da valor a tu organización.

¡Atención! La maquinaria, vehículos y el equipo especializado no le dan valor a tu empresa ya que se comienzan a devaluar desde el primer día que los pones a trabajar.

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