¿Y si cambias lo que hoy para ti significa -deuda-?

¿Recuerdas todos los beneficios de crecer tu empresa apalancándote financieramente? Ve a recordarlos... aquí te espero.

 

Tengo la fortuna de entrenar a cientos de vendedores de maquinaria y equipo cada año para que puedan incrementar sus ventas colocando su producto en esquemas de financiamiento en lugar de limitarse a venderlos de contado.

 

Invariablemente les he preguntado qué sienten cuando escuchan la palabra -deuda-. La respuesta es previsible: Ponen los ojos en blanco y, con repudio, me enumeran diversos adjetivos negativos.

 

¿Con esta creencia podrían ellos pensar en incrementar sus ventas financiando su producto?

 

¡No!

 

Primero que nada debemos lograr que cada vendedor cambie lo que entiende por -deuda- antes de poder educar a otros sobre el poder de la misma. Te recomiendo leer esto referente al sistema de creencias que pueden limitar tu crecimiento.

 

Es común que la gente confunda una deuda productiva con una deuda de consumo. La deuda de consumo duele porque compromete al deudor pagar cosas que ya consumió, que no generan dinero o que de poco sirvieron.

 

NO duele pagar una deuda cuando ese dinero trabaja en beneficio del deudor: le genera dinero, inclusive, por lo menos tres veces más de lo que gasta en cada mensualidad.

 

Si ya tienes un negocio operando y rentable, y lo único que necesitas para multiplicarlo por 10 es dinero, la deuda productiva (o apalancamiento financiero) es una herramienta de la cual te puedes enamorar.

 

Si estás esperando a que sean tus utilidades el único recurso para crecer tu negocio, tu crecimiento será más lento.

 

¡Aprovecha el poder del dinero ajeno! No es necesario que uses tu propio dinero para ser un empresario más grande, generar mejores empleos y darle más valor a tus clientes.

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