Tu gente, ¿te hace o te deshace?

¡Estoy cansado de mi gente!

¡Estoy rodeado de puro inútil y holgazán!

¡Si yo no hago las cosas, nada se hacen bien!

 

¿Crees que algún emprendedor pueda llegar a pensar (o gritar) alguna de estas frases?

Hace tiempo mi coach y amigo Alberto Velazquez me expuso un fenómeno común en emprendedores inmaduros: El síndrome de Gulliver. ¿Recuerdas esta historia? Gulliver naufragó en una región llamada Lilliput donde resultó que las personas que habitaban el lugar eran físicamente mucho más pequeñas que él, toda una sociedad de enanos.

 

Muchos emprendedores tienen el hábito de rodearse de gente muy pequeña. Contratan a profesionistas pequeños en conocimientos, experiencia y habilidades; individuos que cobren poco quincenalmente. ¿Para qué? Para sentirse líderes siempre expertos, dominantes e imprecindibles. Ahhh... y para ahorrarse una lana cada quincena.

 

¿Qué resultado puede tener una estrategia donde el jefe es el todo poderoso? Un equipo de trabajo donde de una persona depende la creatividad, planeación y ejecución mientras que todos los demás, con un nivel bajo de autoestima e indefensión, acatan y halaban las instrucciones dadas (mientras que el rencor no aflore).

 

Te pregunto lo siguiente:

  • ¿Crees que te sale más barato contratar a tres vendedores de medio pelo que uno excepcional?
  • ¿Piensas que te estás ahorrando dinero con una asistente a quien tu debes solucionarle sus problemas?
  • ¿Consideras que tu equipo administrativo cuesta más de lo que te genera por la gestión de tus recursos?
  • ¿Cuánto estás perdiendo porque tu gente operativa sea incompetente?

Solamente hay dos formas de incrementar tus utilidades:

  1. Reduciendo costos
  2. Incrementando ventas

Si tu equipo de trabajo está plagado de gente que no es apta para el puesto y crees que así estás reduciendo costos, permíteme ser sutil contigo: estás perdiendo dinero, afectando tu autoestima, minando tu éxito y degradando a las personas.

 

¿Sabes qué significa invertir en recursos humanos?

  • Tener un proceso de reclutamiento magistral en manos expertas
  • Integrar un plan de inducción emocionante, completo y sin prisas
  • Contar con un esquema de pago que reparta la abundancia que la empresa genera
    • En dinero
    • En beneficios
    • En privilegios
  • Vivir un proyecto constante de desarrollo del potencial de la gente
    • Entrenamiento
    • Material de consulta
    • Eventos relevantes
  • Integración del equipo de trabajo y sus familias

Si considers que no tienes dinero para actualizar a todos tus recursos humanos, te reto a preguntarte lo siguiente:

 

¿Usas tu liquidez para darle potencia a tu talento humano?

¿Aprovechas el mercado del dinero para brindarle a tu gente las mejores herramientas del mundo?

¿Has apalancado a tu empresa para contratar a personas mucho más competentes que tú?

 

Es común que mis prospectos busquen financiamiento productivo para hacerse de activos; pocos los emprendedores que aprovechan el crédito para actualizar a la gente de quien depende toda su empresa.

 

Te invito a leer otras razones para financiar tu crecimiento aquí.

Escribir comentario

Comentarios: 2
  • #1

    Mariano Renteria (jueves, 07 abril 2016 15:46)

    Definitivamente es importante rodearse de gente inteligente que no ejecute solo una sino varias actividades, es importante que al crecer la empresa ellos lo hagan también.

  • #2

    Juan Carlos González (lunes, 11 abril 2016 21:01)

    Mariano, ¿qué te dice la frase "Eres el resultado de las cinco personas con las que más convives"?
    La he escuchado en boca de muchos gurus del emprendimiento y vida.