Deuda de Consumo

  El dinero puede crecer pero también desaparecer : la diferencia está en ti.

 

Cuando el dinero perdido es propio se convierte en una gran frustración y pérdida, pero cuando el dinero es ajeno, además de lo anterior, se convierte en una deuda.

 Dos formas de evitar la deuda de consumo:

 

La primera es planear con los pies en la tierra. Mientras más realista seas tanto de tu situación actual y tus posibilidades, más clara puede ser tu visión de hacia dónde te quieres dirigir y cómo avanzar en esa dirección.

 

La segunda buena práctica es hacer conciencia de la forma en la que se toman decisiones que determinen el uso del capital, tomando en cuenta las prioridades de tu empresa. Hacer esto te ayuda a diferenciar entre gastar el dinero o invertirlo.

 

Por último, el dinero ajeno puede convertirse en deuda si es mal manejado, así como puede potenciar tus rendimientos netos y hacer crecer tu negocio. La diferencia no está en de dónde viene el dinero, sino en cómo tu lo manejas y hacia donde quieres que vaya.  

 

El  financiamiento que lograste adquirir puede convertirse en increíbles ganancias y desarrollo para tu empresa o extinguirse en un abrir y cerrar de ojos, todo depende de lo que decidas tú. 

 

Si sientes que tu empresa está preparada para apalancar financieramente su crecimiento, es decir, tienes tracción y certidumbre, existen muchas razones para hacerlo. Iniciemos contacto.

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