Algunos miedos que probablemente no deberían existir

¿Has visto el video de la señora que vende empanadas, pero no quiere venderlas todas, nada más de una en una y al menor precio ofertado?

Puede ser esta una forma de demostrar algún temor a tener mucho éxito. Romper nuestros hábitos es generalmente aterrador.

 

Nosotros nos dedicamos a financiar el crecimiento de empresas. Este acto involucra emociones y decisiones del dueño de una organización:

  • Compromiso del dueño
  • Confianza del dueño
  • Cultura financiera del dueño

Semana tras semana escucho los siguientes argumentos para NO avanzar con el trámite de un proyecto de financiamiento:

 

Prefiero crecer con mis propios recursos.

Cuando nuestro prospecto nos da la oportunidad de explorar de dónde viene este pensamiento, es común que descubramos que fue un papá, tío o socio de la generación “baby boomer” quien implantó esa creencia en el dueño de la empresa.

 

Te invito a que te des cuenta de lo siguiente: ya no estamos en la generación que sufrió el FOBAPROA, ni mucho menos en aquella que las tasas variables de los créditos se podían disparar desmesuradamente de un día para otro.

 

Esas épocas hoy no existen y no veo que regresen pronto.

 

Te reto a que evalúes si esta creencia te ayuda o te perjudica en lograr las metas empresariales que te haz planteado.

 

Te piden hasta el acta de defunción y la antirrábica.

Integrar un expediente para ser sometido a la calificación de una financiera es una actividad que a nadie nos gusta. Nos sentimos vulnerables, calificados… y algo peor, con la posibilidad de ser -rechazados-. En LATAM habemos muchas personas con una relación muy negativa con el rechazo. Tú, ¿cómo manejas del rechazo?

 

Te invito a que integres un expediente para cualquier institución y sea tu empresa calificada. ¿Te das cuenta que es una manera MUY económica de recibir una auditoría sin que te cueste dinero?

 

No quiero firmar un pagaré o contrato de crédito o arrendamiento

El compromiso es otra decisión que muchos no sabemos manejar. Ahora te exhorto a que te cuestiones lo siguiente: ya tienes empresa, ya tienes clientes / empleados / proveedores…. el acto de comprometerte al máximo ya lo hiciste desde que firmaste tu acta constitutiva. Esto significa que SI eres una persona competente para comprometerse con su proyecto.

 

¿Por qué le dolerá a muchos comprometerse con una institución para que otorgue financiamiento? Muchas veces he notado que este temor es fundamentado en sus creencias del pasado (ver el primer punto de este artículo), o bien, incertidumbre en la capacidad de mantener su negocio creciendo, con más equipo, más gente, más ventas… la palabra “más” significa que tendremos más responsabilidades y posibilidades de fracaso. ¿No es esa una de las razones más emocionantes para emprender?

 

Te deseo que te relaciones de una manera muy constructiva con el financiamiento productivo y el crecimiento de tu empresa. Toma la aventura de emprender con responsabilidad, valentía y diversión.

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