Hacer crecer empresas "a la mexicana"

 

 

Aprovechando las fechas patrias, me gustaría hablar específicamente de los Empresarios Mexicanos. La semana pasada tuve la fortuna de asistir a una Expo enfocada en el sector mueblero. La verdad es que fue mi esposa la que me pidió que la acompañara, bajo la intención de “solo ver” la exhibición.

 

Me sorprendió la cantidad de stands. El evento estaba abarrotado, no cabía un alma más. Con dificultad transitamos por los distintos pasillos. Entre tanto caminar, mi mujer se detenía de vez en cuando y me decía: "Mira qué hermoso". Ya conocía yo esa expresión demasiado bien y en ese punto me di cuenta de que no saldríamos de la Expo con las manos vacías... aunque yo también estaba disfrutando bastante del recorrido.

 

Algo que llamó mucho mi atención es que la gran mayoría de los fabricantes presentaba trabajos dignos de empresas sólidas y bien sembradas. Me pareció que esa idea romántica del pequeño taller, con un hombre de cabello canoso, dando un par de martillazos para después tirarse en una silla a descansar estaba más errónea que nunca… ¡cosa que me dio un gusto enorme! 

 

 Aunque me comenzó a dar cierta comezón familiar...

 

No podía evitar preguntarme: ¿Qué tanto conoce el sector mueblero sobre el financiamiento?

 

 

 Nos detuvimos a ver un stand que exhibía unas cabeceras para cama preciosas, con acabados sumamente artísticos. Le pregunté al fabricante por la técnica que usaba.

 

-Todo se hace con una fresadora especializada, patrón.

 

-¡Ya veo! - le contesté. Como es común en mi, me apresuré a hablar sobre el financiamiento productivo. Continué:

 

-Y, solo por curiosidad, ¿habrán comprado la máquina de contado? Pregunto porque yo me dedico al tema del arrendamiento y...

 

-¡Pero claro que se arrendó, patrón! Tanto la fresadora como todo el resto del equipo y vehículos que utilizamos para transportar la mercancía; todo arrendado. Y cuando requerimos crédito con nuestros clientes, también tenemos proveedor de factoraje. Todas las expansiones que se han hecho de la fábrica las hemos respaldado con créditos. No hay de otra, patrón. Para crecer hay que invertir, pero si se puede invertir a la segura, ¡pues mucho mejor!

 

Me dejó con el ojo cuadrado…

 

Por supuesto que adquirimos las cabeceras, lo que además puso feliz a mi señora. Adicionalmente le pedí su contacto al fabricante, no solo para recomendarlo entre mis conocidos por su trabajo de grandísima calidad, sino también para invitarlo a conferencias y ponencias para que hable de su experiencia con el financiamiento productivo y así motivar a cada vez más empresarios mexicanos a emprender sin miedo a perder.

 

 

 

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