¿Cuánto cuesta "realmente" una máquina usada?

 

 En todos los años que me he dedicado a la asesoría financiera me he encontrado una y otra vez con el (voy a atreverme a llamarle) “vicio” de adquirir maquinaria usada.

 

Son tantos los giros que abusan del equipo que nuestros vecinos del norte dejan de usar que me costaría trabajo enumerarlos. Sin embargo, cuando he cuestionado esta decisión a los empresarios que gustan de adquirir equipo usado las respuestas siempre son las mismas:

  • Me sale mucho más barato.
  • Solo utilizaron la máquina durante 10 años cuando sin problemas aguanta otros 10
  • Todos en el giro hacen lo mismo

Y todas estas respuestas son válidas y hasta “correctas” si se miran con el mismo cristal. Desafortunadamente, están fundamentadas en ideas heredadas de padres, abuelos u otros jefes que vivían en épocas en las que no existían tantas oportunidades de financiamiento.

 

-Y otra preguntita… - continúo si es que tengo confianza con el empresario - ¿sabes por qué los “gringos” dejan de usar esa máquina que tu compras?

 

-Pues… para comprar otra nueva, me imagino - ¡y esta respuesta es absolutamente correcta!

 

La economía norteamericana, al igual que la de otros muchos países más desarrollados, está intensamente basada en la cultura del arrendamiento. Las empresas buscan invertir su capital en vez de gastarlo y la mejor forma de hacer esto es aplicando el dinero de forma inteligente.

 

Es por esto que en vez de descapitalizarse en la adquisición de maquinaria, equipo y vehículos para el trabajo (que es muchas veces lo que más dinero demanda) utilizan su capital en adquisición de materia prima, campañas de mercadotecnia y capacitación para su equipo de trabajo.

 

Dicho en otras palabras… ellos compran intangibles y arrendan tangibles pues saben que en un lapso entre 7 y 10 años, como mucho, la tecnología que utilizan habrá cambiado y sus clientes demandarán productos y servicios actualizados. El arrendamiento les permite justamente eso: Estar renovando su maquinaria de forma fácil, rápida y menos costosa.

 

 

 

Si eres o conoces a un empresario que esté a punto de adquirir maquinaria usada y consideras que realmente es la única opción, te pido de favor que contestes con sinceridad las siguientes preguntas que te revelarán los 5 factores más importantes a tomar en cuenta antes de comprar:

 

  • Si la máquina usada se descompone ¿qué tan fácil y económico es conseguir refacciones y al especialista que ofrezca el servicio de reparación?
  • ¿Tendrás toda la documentación oficial? Existe un mercado de revendedores que se preocupan muy poco de entregar todos los documentos legalmente necesarios al momento de la venta.
  • ¿Qué tan rápido avanza la tecnología de tu sector? Si vas a usar una máquina con más de 10 años de servicio asegúrate que en otros 5 no se convierta en maquinaria obsoleta.
  • ¿Estás seguro que es la mejor forma de aplicar tu capital? Si también estabas contemplado invertir tu dinero en otras formas que tendrían un retorno más líquido es un buen momento para considerar todas tus opciones.
  • ¿A qué clientes podrías acceder si trabajaras con maquinaria nueva? El arrendamiento puro, el Sale and Leaseback y los créditos para capital de trabajo son solo algunas opciones que te permitirán acceder no solo a la maquinaria que “puedes” tener, sino a la maquinaria que te encantaría tener.

 

Si alguna de estas preguntas te hicieron rascarte la cabeza, te invito a que me platiques más de tu proyecto y juntos revisaremos si realmente comprar una máquina usada es la mejor decisión para tu empresa. 

 

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