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¿Conoces todos los tipos de arrendamiento?

 

 Como ya se ha comentado en otras ocasiones, el arrendamiento es una de las herramientas de financiamiento más poderosas para los empresarios que necesiten adquirir sus activos para agilizar la producción.

 

Una de las enormes ventajas que tiene esta opción financiera es que permite el uso de estos (ya sean máquinas, vehículos o casi cualquier tangible) sin tener que descapitalizar a la empresa por la compra de los mismos, además de impulsar a que la renta “se pague sola” a través de la aplicación del activo necesario.

 

Aún así, me sigo encontrando con un grado de confusión, incluso entre amigos empresarios de alto rendimiento, entre las variantes que existen dentro del mismo arrendamiento.

–¿Cuál es el que más me conviene? – es la pregunta más común. Y la respuesta obligada siempre termina siendo: “Depende completamente de para qué necesites el arrendamiento”. 

 

Siendo una herramienta tan flexible, la mejor forma de determinar cuál es la alternativa ideal para tu proyecto solo puede llevarse a cabo tras comprender hasta la médula las diferencias y similitudes que existe entre cada variante, por lo que hoy te quiero explicar, con peras y manzanas, en qué consiste cada tipo de arrendamiento.

 

¿Cuántos tipos de arrendamiento hay?

 

Estrictamente hablando existen solo 2 tipos de arrendamiento: El arrendamiento puro y el arrendamiento financiero, aunque en muchos casos también se habla del sell and leaseback como una clase adicional aunque en realidad solo se trata de un arrendamiento puro al que se le adiciona un proceso de compra del activo que la empresa ya posee por parte de la financiera (extraordinaria manera de convertir en liquidez un activo ya productivo). En seguida te doy más detalles.

 

Todos los tipos de arrendamientos funcionan a través de una renta (mensual, en la mayoría de los casos). Estas rentas pueden ser fijas durante todo el convenio o variables por contrato. Esto quiere decir que no habrá un cambio repentino, aunque en algunos tratos  el arrendatario debe estar consciente que sí existe la posibilidad de movimiento. 

 

¿Entonces cuáles son las diferencias entre cada tipo de arrendamiento?

 

 

 

Arrendamiento puro: El dueño de un activo (arrendador) cede el goce temporal de dicho activo a un tercero (arrendatario) a cambio de una renta periódica sin que exista la intención de venta al final de la operación.

  • Puedo o no existir pago inicial.
  • Existe la posibilidad de cambio en el monto con el paso del tiempo.
  • Es 100% deducible de impuestos (para activos que la actividad productiva del negocio exige tener).
  • No hay valor del activo usado (V.A.U.) programado. De existir la intención de compra/venta tendría que tratarse aparte del contrato de renta.

 

Arrendamiento financiero: En este otro escenario, el arrendador (financiera) se encarga de adquirir el activo que el tercero (arrendatario) desea rentar y cede su goce temporal a cambio de una renta periódica que funciona muy similar a un crédito, con la posibilidad de que el arrendatario pueda hacerse del activo al final de la operación si así lo desea.

  • Hay 3 momentos de financiamiento: Pago inicial, rentas mensuales fijas por el tiempo acordado, y valor del activo usado si es que el arrendatario se desea quedar con el activo.
  • Solo son deducibles los intereses, el IVA y el ISR.
  • Se pueden modificar el pago Inicial y el valor del activo usado para que las rentas mensuales sean cómodas.
  • Al final del proceso, el arrendatario puede decidir entre comprar el activo a un precio competitivo o arrendar un activo nuevo.

 

Sell and leaseback: Es el mismo proceso que en el arrendamiento puro con la excepción de que es la el propio arrendatario el que ofrece el activo a la financiera. La institución compra el activo, haciendo que el arrendatario reciba capital líquido, y posteriormente se la vuelve a arrendar él mismo. El resto del proceso transcurre de forma idéntica.

  • El precio del activo es decretado por un valuador por parte de la financiera o uno externo.
  • Al final de la operación, el arrendatario puede volver a comprar su mismo activo o pedirle a la financiera que le consiga un nuevo modelo.

 

Con todas estas múltiples versiones del arrendamiento, ya no hay excusas para no adquirir ese activo que llevaría a tu empresa al siguiente nivel.

Si tienes alguna duda de cómo utilizar el poder del arrendamiento a tu favor, compárteme tus datos y con gusto me pondré en contacto contigo.

 

 

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