El mejor momento para financiar tu empresa

 

 –¡YA! ¡Ahora! ¡Hoy es el mejor momento para financiar tu empresa! – Hay que tener cuidado con los financieros que te den una respuesta como la anterior.

 

Dentro de las cosas más importantes de la vida, el buen tiempo es un factor trascendental para lograr el éxito buscado. Con “buen tiempo” no me refiero a factores externos como la dirección del aire, un cielo limpio o a la situación del país, pues el escenario perfecto sencillamente no existe y los grandes líderes y empresarios de la historia no se quedaron sentados, esperando a que el terreno estuviera listo para que ellos pudieran sencillamente plantar sus semillas. Ellos mismos araron y prepararon la tierra.

 

Más bien estoy hablando de elementos internos dentro de tu empresa, de tu planeación e incluso de tu misma persona. Esos engranes y palancas que solo puede manipular el dueño del proyecto y que, si se activan en el momento propicio, los resultados se verán directamente influenciados y beneficiarán el desarrollo del mismo proyecto, cualquiera que este sea.

 

Con el financiamiento ocurre lo mismo. Aunque ciertamente las instituciones financieras, ya sean privadas o bancarias, tienen siempre sus puertas abiertas hacia el empresario que requiere de inyección de capital para movilizar su proyecto… existen también elementos que, de cumplirse y validarse, propiciarán que este recurso sea aprovechado al 100% y que realmente promueva este gran salto que el dueño está buscando para su empresa.

 

¿Cómo reconocer cuando tu proyecto está listo para recibir financiamiento? ¿Cómo identificar este momento decisivo para crecer?

 

 

  

A continuación te comparto algunas de las señales más importantes (y hasta obvias) de que tu empresa NECESITA de financiamiento productivo:

 

1.- Estás perdiendo clientes: Si a lo largo de los 2 últimos años, buenos clientes se fueron con la competencia por cualquier motivo: Mejor precio, mayor velocidad de entrega, etc. O si estabas en pláticas con un enorme prospecto que no se cerró porque no tuviste la capacidad de producción… este es uno de los signos más notorios de que a tu empresa le haría bien una inyección de capital que pueda sanar las debilidades percibidas. 

 

2.- Tu equipo se está quedando atrás: La tecnología avanza a paso desbocado y es nuestra responsabilidad como empresarios correr con la misma velocidad. Al día de hoy, estar actualizado ya no es un lujo, ¡es una necesidad! Nuestros clientes cada vez se vuelven más exigentes y si consideras que la maquinaria con la que trabajas a diario ya es obsoleta pues gasta demasiada energía o consume demasiados recursos, este es un foco rojo que pide a gritos una renovación.

 

3.- Quieres abrir mercado: Somos emprendedores, esto significa que siempre estamos alertas de las nuevas necesidades que puedan ser satisfechas gracias a nuestra intervención. Nuestras propias empresas sirven de sofisticados radares que nos permiten detectar huecos en ciertos procesos y el desarrollar nuevos departamentos o incluso crear nuevas empresas que rellenen estos huecos es siempre motivo de emoción. Sin embargo, debemos de evitar secar los recursos de un proyecto para hacer crecer otro. Una empresa sólida es la mejor amiga del financiamiento pues representa un aval de confianza para las financieras.

 

No siempre es fácil reconocerlo pero hay muchos casos en los que somos nosotros, los mismos dueños, los que frenamos el crecimiento de nuestras propias empresas. El financiamiento productivo, se llame arrendamiento, capital de trabajo o factoraje, es el combustible que alimenta el propulsor de los proyectos que están listos para sobrepasar sus propios límites.

 

Pregúntame cómo y con gusto te brindaré toda la asesoría que necesites para tomar las mejores decisiones en cuanto al financiamiento. Ayúdale a tu empresa a seguir creciendo.

 

 

 

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